Según se ha establecido en la última Junta de Gobierno de la Comunidad General de Regantes del Canal de Bardenas celebrada el día 18 de marzo de 2014, se iniciará la campaña de riego sin establecimiento de cupos y con una reserva hídrica del 81%, incluido los embalses laterales.
La situación hídrica a principio de campaña se presenta con unas expectativas similares a las dos últimas campañas, todo lo contrario que hace tres y cuatro campañas. El volumen de reserva actual del embalse de Yesa asciende a 360,6 Hm3, es decir, un 81 % de su volumen útil. Por su parte, el año pasado era de 377,9 Hm3 (84%), mientras que el 2013 fue de 352,4 Hm3 (79%) y en cambio el 2012 tan sólo fue de 176,1 Hm3 (39%).
Esta reserva actual supone una dotación de riego de 3.027 m3/Ha frente a los 3.246 m3/Ha de la pasada campaña 2013-2014, los 2.936 m3/Ha de la campaña 2012-2013 año pasado y los 796 m3/Ha de la campaña 2011-2012; datos en todo caso alejados de los regadíos consolidados que se sitúan en torno a los 9.000 m3/Ha.
Otro dato relevante es que se han vertido al río Aragón desde Yesa más de 420 Hm3 en lo que llevamos de año hidrológico, lo que significa que en estos momentos se habría llenado más del 60% del embalse de Yesa recrecido si se hubiera puesto en funcionamiento al principio de campaña.
Las aportaciones al embalse de Yesa este año han sido importantes, similares a la pasada campaña 2013-2014, por debajo de las históricas de la campaña 2012-2013 y todo lo contrario que hace tres y cuatro campañas. Este año se sitúan en 689 Hm3, frente a los 912 Hm3 de la campaña 2013-2014, 1.201 Hm3 de la campaña 2012-2013 y los 220 Hm3 de la campaña 2011-2012.
LA NIEVE
En cuanto a la nieve, existe una reserva de unos 225 Hm3 en la cuenca del río Aragón. Estas reservas de nieve sonun 90% superiores al promedio de los cinco últimos años.
Desde la Comunidad General de Regantes de Bardenas se sigue con cautela la evolución de esta reserva pues un deshielo rápido pondría de nuevo de manifiesto la pérdida de capacidad de regulación, provocando que el embalse de Yesa entrara en déficit prematuramente con las correspondientes consecuencias que ello derivaría en los cultivos de verano.



