
La localidad zaragozana de Sádaba trabaja para intentar recuperar la normalidad después de las inundaciones sufridas el pasado viernes. Los vecinos achican el agua y limpian el lodo, mientras miran al cielo porque saben que todavía existe el peligro de lluvias y se asoman al río Riguel, que baja muy crecido. El Gobierno de Aragón ha anunciado que el riesgo es menor y que poco a poco se va a ir volviendo a la normalidad, aunque todos se mantienen a la expectativa.
De hecho, en Ejea de los Caballeros el río baja muy crecido y los vecinos de Tauste están alerta, ya que la punta máxima de caudal podría llegar a la localidad a última hora de la mañana de este domingo.
En Sádaba, una de las localidades más afectadas durante todo el fin de semana, el puente sobre el río Riguel había sido cortado a primera hora por precaución, mientras se sigue trabajando en la recuperación del pueblo. Desde primera hora de este sábado los vecinos se esforzaban por volver a la normalidad después de las graves inundaciones y destrozos que se produjeron el viernes como consecuencia de las intensas lluvias y el desbordamiento del río Riguel. Además, las consecuencias de la fuerte avenida todavía continúan en la zona. En la mañana de este domingo, se encontraba cortada la carretera A-127, a la altura de Sos del Rey Católico. Esa misma carretera tenía sólo un carril abierto a su paso por Castiliscar. Y los problemas se centran también en la CV-621, también en Castiliscar.
También numerosos vecinos de Sádaba trabajan intensamente para limpiar los bajos, garajes y establecim



