En el recurso, la Comunidad General de Bardenas alega una inconsistente argumentación jurídica de aperturar un debate técnico y social para justificar la paralización de las expropiaciones, ya que dicha obra es de obligado cumplimiento puesto que está avalada por la declaración de interés general y por la normativa vigente en materia de planificación hidrológica (Plan Hidrológico Nacional y Plan Hidrológico de la Cuenca del Ebro), y que la paralización del expediente de expropiaciones paraliza la obra, puesto que los terrenos a expropiar son necesarios para construir un camino por la margen izquierda del embalse, para acceder a la zona de gravas para construir la presa, para cualquier solución de cota de llenado.
Lo cierto es que las expropiaciones de Artieda constituyen un cuello de botella para cualquier solución porque la obtención de la grava para el cuerpo de presa viene de Sigüés y tiene que efectuarse a través de un camino por la margen izquierda que son terrenos de Artieda, ya que en caso de realizarse por la margen derecha se produciría un tráfico demasiado intenso para ser compartido con el tráfico de la carretera N-240.
La obra de Yesa está parada porque hay un problema que se tiene que resolver y que limita el avance de la obra, que es el camino de acceso a la gravera, porque después de expropiar los terrenos de Artieda hay que hacer un puente y un camino, y para hacer el puente hay que hacer un proyecto, y para hacer el proyecto hay que hacer unos sondeos, y mientras no se disponga de los terrenos de Artieda no se puede hacer ninguna de estas cosas, y esta cuestión es fundamental para cualquier solución, ya que la grava tiene que venir forzosamente de la zona de Sigues. El tema de la variante de la carretera disminuyó el ritmo de las obras durante año y medio, y sería conveniente tener a disposición los terrenos de Artieda en un plazo de 3 o 4 meses, para tener el tema de las expropiaciones solucionado, porque luego se tardará casi 1 año en ejecutar todo el camino con el puente correspondiente. Es necesario tener el camino expedito como muy tarde el mes de junio del año que viene, para no perder el ritmo de las obras.



