– En el Río Arba de Riguel, en Zaragoza, hoy se ha vivido un episodio de avenida extraordinaria consecuencia de un fenómeno tormentoso excepcional.
– El Presidente del Organismo, Xavier de Pedro, se encuentra ya en la Comarca de las Cinco Villas y visitara esta tarde Sádaba para conocer de primera mano las consecuencias de la crecida y explicar las previsiones con las que cuenta la Confederación.
– Se espera que mañana, sábado, continúen las lluvias que podrían afectar a cualquier Zona de la Cuenca, a excepción de la Cuenca Alta del Ebro.
19-10-2012.- La Confederación Hidrográfica del Ebro ha constituido esta mañana su comité permanente de avenidas para realizar un seguimiento de las previsiones de caudales en la Cuenca del Ebro para las próximas horas y para analizar la situación generada tras el fenómeno tormentoso que ha producido una crecida extraordinaria en el cauce del río Arba de Riguel.
Para conocer de primera mano los efectos y para adelantar los datos con los que cuenta la Confederación para las próximas horas, el presidente del organismo, Xavier de Pedro, se encuentra ya en la Comarca de las Cinco villas y se reunirá en Sadaba con su alcalde, Miguel Ángel Pérez y con el presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza, Luis Maria Beamonte.
En la mañana de hoy un fenómeno tormentoso excepcional ha dejado acumulados de lluvia por encima de los 100 l/m2 en la cabecera del cauce del Arba de Riguel, en la provincia de Zaragoza. Una Línea de tormentas continuadas en este punto han generado un aumento inmediato de los caudales de este río que han superado los 6 metros de altura a su paso por Sádaba (Zaragoza), lo que se considera una avenida extraordinaria con un periodo de retorno de 100 años.
No se tienen todavía datos definitivos del caudal máximo que ha pasado en este episodio en el Arba de Riguel ya que la propia crecida ha afectado directamente a la estación de aforos instalada en la localidad de Sádaba, que ha sido arrastrada y ha dejado de ofrecer información en tiempo real.
También se han producido crecidas generalizadas en los cauces de los ríos Arba de Luesia (en el que desemboca el Arba de Riguel) y Arba de Biel, ambos en la misma zona en Zaragoza y en los ríos Salazar, Esca, Onsella y Asabón, en Navarra.
Tras remitir las precipitaciones en la cabecera de los Arba, el fenomenito tormentoso sigue activo y se desplaza hacia la zona alta del Aragón, Gallego y otras zonas del Pirineo donde sí se cuenta con piezas de regulación.
Desde el inicio del episodio de crecidas, gracias a la información registrada a través de las estaci



