LA CUENCA DEL EBRO EN ALERTA POR FALTA DE REGULACIÓN DE AVENIDAS.

Una vez mas, los datos hidrológicos contradicen los razonamientos en contra del recrecimiento del embalse de Yesa. A fecha 5-2-2003 numerosos núcleos de población de la Cuenca del Ebro están en alerta de posibles avenidas del río Ebro y sus afluentes.

A fecha 5-2-2003, las aguas del río Ebro han inundado las zonas bajas del pueblo de Novillas (Zaragoza), estando preparadas 25 familias para su evacuación por Protección Civil. Así mismo, numerosas poblaciones de las Comunidades Autónomas de Navarra, Aragón y La Rioja se encuentran en estado de alerta por previsibles avenidas, entre las que destacan Pradilla de Ebro, Castejón, Tudela. En Zaragoza capital se ha registrado un caudal de 1.547 m3/sg cuando el caudal ecológico se sitúa en 30 m3/sg, siendo el caudal normal de 100 m3/sg.

Esta situación es debida al carácter torrencial que poseen los ríos de la Cuenca del Ebro. Solamente el río Aragón ha estado aportando al río Ebro un caudal de 376 m3/sg, debido a la falta de regulación del embalse de Yesa, cuando el caudal normal vertido es de 8 m3/sg. Y lo mismo ha ocurrido con los afluentes del río Aragón (Arga, Iratí, Zidacos, Esca, etc). El Río Arga se ha desbordado en las inmediaciones de Pamplona.

En resumen, la falta de embalses en los diferentes ríos de la Cuenca del Ebro y de otra parte la falta de regulación del embalse de Yesa, no ha permitido laminar las avenidas sufridas en estos días ocasionando numerosas pérdidas materiales y riesgo de vidas humanas. Con una sola vida que se salve, se justifica el recrecimiento de Yesa a su cota máxima, la inundación de Sigüés y el traslado a otra ubicación.

El recrecimiento del embalse de Yesa permitirá laminar avenidas, almacenando los caudales torrenciales, y se podrían aprovechar en verano para todos los usos de riego, abastecimiento y mantenimiento del caudal ecológico de los ríos Aragón y Ebro.

Esta doble función de laminación de avenidas y mantenimiento del caudal ecológico del río Ebro solo se puede cumplir si el recrecimiento del embalse de Yesa se lleva a cabo a su cota máxima, ya que también hay que satisfacer la demanda de los regadíos de Bardenas y el abastecimiento a la ciudad de Zaragoza.

Una vez más la realidad pone las cosas en su sitio y da la razón a quien la tiene, o lo que es lo mismo, el recrecimiento de Yesa a su máxima cota es el necesario para aprovechar adecuadamente los recursos del río Aragón.