Así de crítica se muestra la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores con la actuación del Ministerio de Agricultura y de su titular, Elena Espinosa. Para la OPA, “hasta ahora toda su actuación en sequía se reduce a la elaboración de un borrador con posibles medidas, muy pobres para la magnitud del desastre que estamos evaluando, que ni siquiera han consensuado aún ni con las comunidades afectadas ni con las organizaciones agrarias”.
ASAJA asegura que la entrada de las cosechadoras de cereal en el campo está confirmando lo que mucho nos temíamos, “la producción de cereales de invierno puede sufrir un recorte cercano al 50 por ciento respecto a 2004. Frente a los 19 millones de toneladas de una cosecha media, la estimación para este año ronda los 8 millones de toneladas, lo que supone unas pérdidas, en cereales de invierno, de 1.320 millones de euros y sitúa esta campaña como la peor de los últimos diez años”, indica.
A estas pérdidas hay que sumar las correspondientes al cereal de verano, que sufrirá un recorte del 20 por ciento; el girasol, con una reducción de cosecha del 60 por ciento y las leguminosas y proteaginosas, cuya producción se ha visto recortada en un 75 por ciento.
“Por lo que respecta a la ganadería –apunta la organización-, que a principios de mayo acumulaba 832 millones de euros en pérdidas, la situación actual es de extrema gravedad, ya que no sólo se han incrementado las pérdidas hasta los 1.002,5 millones de euros, sino que las perspectivas de un largo verano por delante sin pasto natural hacen pensar que esta cifra se puede multiplicar varias veces”.
La escasez de lluvias ya no sólo afecta a las comunidades de Andalucía, Extremadura, Murcia, Castilla-La Mancha, Aragón, Cataluña y la Valenciana. “En los últimos días, la región de Castilla y León ha venido a engrosar la lista”, indica la OPA.
En esta evaluación de pérdidas ASAJA precisa que no se han tenido en cuenta otro tipo de producciones que, de prolongarse la ausencia de lluvias, pueden sufrir también importantes daños.
Son los cultivos permanentes de secano (almendro, olivar y viñedo fundamentalmente), que ya se vieron seriamente afectados por las heladas y que pueden incrementar el capítulo de pérdidas si continúa la sequía. Igualmente sufrirán mermas, en este momento de difícil cuantificación, producciones de regadío como hortalizas, algodón, maíz arroz y muchas otras.



