La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha iniciado un proceso de reclamación a las empresas hidroeléctricas de la ENERGIA RESERVADA al Estado. Esta energía se destinaría a finalidades de servicio público, incluida la elevación de agua y bombeos para riego. La reclamación se realiza en virtud de una cláusula incluida en algunas concesiones de saltos hidroeléctricos.
Entrando mas en detalle, la CHE ha iniciado un procedimiento administrativo para reclamar a empresas del sector energético el cumplimiento de una cláusula incluida en algunas concesiones de saltos hidroeléctricos por la que deben reservar para el Estado energía para fines de servicio publico de gestión del Agua, lo que supondría obtener una energía a bajo coste.
Esa “energía reservada” se orientará a distintos fines, entre ellos “la elevación de caudales o bombeos para el regadío lo que supondría una importante reducción de costes para las comunidades de regantes”.
La CHE ha abierto mas de una docena de expedientes y se ha solicitado a las empresas concesionarias que remitan datos de su producción en los últimos cinco años para calcular la cantidad a percibir y el ahorro que supondría para la administración. Se trata de un derecho de adquisición que se recoge en las concesiones otorgadas para aprovechamientos hidráulicos en los años de desarrollo de obras por parte del Instituto Nacional de Industria; estamos hablando de los años 40 y 50 del siglo XX.
Los Expedientes de solicitud de reserva de energía son:
– Saltos de Mediano- El Grado I- El Grado II (Cinca)
– Salto de Santa Ana (Noguera Ribagorzana)
– Salto de San José, embalse de Barasona (Ésera)
– Saltos de Mequinenza y Ribarroja (Sistema del Bajo Ebro)
– Saltos de Senet y Bono (Noguera Ribagorzana)
– Salto de Vilaller (Noguera Ribagorzana)
– Salto de Caselles (Noguera Ribagorzana)



