LOS REGANTES RECHAZAN QUE LAS AUTONOMÍAS SE ENCARGUEN DEL CONTROL DE RIOS Y CAUCES

La Federación de Regantes de la Cuenca del Ebro, reunida en sesión de Junta Ordinaria en la mañana de hoy ha analizado dos cuestiones de importancia capital para el conjunto de usuarios de la cuenca del Ebro. De un lado se ha abordado el actual problema de sequía al que se enfrenta parte de la cuenca y de otro, el controvertido Real Decreto-Ley 12/2011 por el que se regulan las competencias autonómicas en materia de policía de dominio público hidráulico.
En materia de regulación la Federación de Regantes de la cuenca del Ebro quiere hacer constar la dificultad que atraviesan los sistemas regables de Bardenas, Riegos del Alto Aragón y Canal de Aragón y Cataluña, así como aquellas cuencas deficitarias, poniéndose así de manifiesto que en aquellos sistemas en los que las obras hidráulicas han sufrido demoras son los mas vulnerables a cualquier periodo de sequía. De forma unánime se reclama por tanto su agilización y que se fije como prioridad que todo sistema cuenta con regulación suficiente para garantizar el riego.
En cuanto al Real Decreto- Ley 12/2011, la Federación en pleno ha mostrado de nuevo su apoyo al concepto de Unidad Cuenca, plasmada a través de una gestión unitaria garantizada por las confederaciones hidrográficas, como una vía posible para asegurar una eficaz y solidaria gestión de los recursos hídricos de toda la cuenca.
Quiere mostrar públicamente su rechazo a dicho Decreto Ley ya que ha sido aprobado sin contar con la opinión del Consejo Nacional del Agua, del Consejo Asesor de Medio Ambiente y la participación de los propios usuarios, no habiéndose acreditado para su aprobación su urgencia ni necesidad.
Su aprobación supone una importante inseguridad a la hora de la gestión de los recursos hídricos ya que su aprobación lleva implícito el fraccionamiento de los procedimientos administrativos en materia de policía de aguas, que serán instruidos por las CCAA hasta la propuesta de resolución. Se entiende que esta competencia es ineludible y debe corresponder íntegramente al Estado.
En aquellos casos en los sistemas hidráulicos afectan a dos o más Comunidades Autónomas, cuestión que afecta a muchas de las Comunidades de Regantes de la cuenca del Ebro, se podría producir una diferente interpretación y aplicación del Decreto-Ley generándose agravios comparativos que dificultarían la gestión del recurso.
Igualmente se entiende que la aprobación de dicho Decreto-Ley entra en contradicción con el enfoque integral de gestión del agua planteada en la Directiva Marco de Aguas y en el propio Plan Hidrológico de la cuenca del Ebro.
Por último la Federación quiere hacer constar que en materia de explotación de los sistemas regables se ha trabajado desde hace mucho tiempo en las encomiendas de gestión a las propias comunidades y que se está en predisposición de aceptar la citada explotación siempre tutelada y subordinada al interés general de la cuenca.